Testimonio de Xavier

Sé tú mismo.

18 Mayo, 2018

Testimonios
a.prieto

La semana del 9 al 13 de abril tuvimos nuestra última formación conjunta en el CME de Madrid. Como las otras dos semanas anteriores, nada más llegar nos saludamos y nos preguntamos cómo iba todo, pero ya no era como antes: teníamos una buena sintonía especial. Y es lo que tiene ser Marista; te llenas de unos sentimientos especiales y únicos que intentas transmitir en tus acciones del día a día con tus alumnos; una gran familia. Sólo nos faltó escuchar de parte del Hermano Cecilio cómo nos reconocía como “manos y corazón de la institución” para amplificar nuestro sentimiento de pertenencia a la familia Marista que antes mencionaba. No haría falta decir el gran recibimiento y atención que tuvimos por parte de todos los miembros del CME, tanto servicios como hermanos, que no dieron cobijo con todas las atenciones y simpatía posibles, pero merecen un espacio de reconocimiento y un gran GRACIAS.
Después de nuestra cena contándonos las novedades que habíamos vivido desde nuestro último encuentro y tras un sueño reparador, tuvimos nuestra primera sesión con Tony y José María. Resultó ser una sesión muy intensa y motivadora donde nos intentaron transmitir las bondades y virtudes de ser un buen líder. Nos dieron muchas claves sobre cómo hacerlo: organización, cómo dirigirse a los compañeros, algunos trucos que da la experiencia... todo con la única intención de darnos un plus extra de motivación de cara a afrontar nuestros posibles retos al frente de equipos directivos.
Al día siguiente, Inmaculada nos proporcionó miles de recursos (¡muy útiles!) sobre resolución de conflictos. Nos hizo pensar en el hecho de que trabajamos con seres humanos y siempre pueden aparecer pequeños desencuentros que hay que solucionar con la mayor diligencia y capacidad empática posibles. Algunas actividades prácticas nos sirvieron para entender mejor el funcionamiento, pero nuestras vivencias personales ocuparon también un buen tiempo, puesto que agradecíamos la visión experta de Inmaculada en ciertos sucesos de nuestro día a día.
El miércoles tuvimos una ponencia muy interesante: Roberto nos dio una visión muy cercana y vivencial del sentimiento cristiano y de cómo transmitirlo a la gente que nos rodea. En cada una de sus palabras se apreciaba un apego especial a la figura de Jesús, quien ha de ser, junto a la Buena Madre, nuestro ejemplo a seguir en la formación de nuestro alumnado.
El mismo miércoles por la tarde visitamos Torrejón de Ardoz y su Casa Grande, para acabar por la noche en Chinchón. La visita guiada estuvo cargada de curiosidades que nos arrancaron algunas sonrisas y pudimos aprender más sobre la cultura de nuestro país. En Chinchón hicimos una visita a la iglesia y vimos el pueblo, todo para acabar cenando algo en un restaurante de la localidad. No faltó la anécdota: todos recordamos el momento en el que la chimenea del local empezó a sacar humo de manera indiscriminada dejándonos un fuerte “aroma” a humo en nuestra ropa. Ya teníamos buen ambiente y reíamos, pero esto ayudó (si cabe) a que aún tuviéramos más motivos para la carcajada.
El jueves, tras dejar nuestras habitaciones bien ventiladas y nuestra ropa colgada de las ventanas como si estuviéramos en un camping, acudimos a nuestra visita diaria con la formación. Rafael nos explicó qué es recursos humanos. El principio fue muy ilustrador, ya que nos dijo con total sinceridad que no le gustaba dicho término: trabajamos con y para personas, cada una diferente, con sus emociones, sentimientos y manera de hacer y saber conjuntar todo para sacar el máximo de cada uno es nuestro mayor reto en un futuro equipo directivo.
Por la tarde nos acompañó Inma, que nos acercó más algunos de los proyectos en los que trabaja nuestra institución en colaboración con SED. No debemos olvidar que Maristas tiene su sino en el hecho de ayudar y dar oportunidades a los demás y no podemos obviar esta función. Como nos recordó Inma, se puede hacer un buen trabajo desde las aulas e integrar toda la solidaridad en nuestras programaciones diarias para hacer que los niños la vivan como un aspecto más de nuestra vida. Para acabar, compartimos las experiencias y buenas prácticas que realizamos en nuestras provincias. Todas aquellas buenas actividades que se realizan las podemos compartir para poderlas poner en práctica en nuestras clases.
El último día, viernes, estuvimos con Ángel. Nos dio una gran lección sobre lo que implica ser directivo en un colegio y nos facilitó algunas claves que nos podrían servir el día de mañana. Un buen miembro de Equipo Directivo tiene que ser capaz de motivar y felicitar, a la vez que liderar un equipo, alejándose de la figura autoritaria que puede suponer un jefe. Ángel nos dio su visión ganada con los años que le dan la experiencia que atesora, con una sinceridad y cercanía que nos sirvieron para aumentar mucho nuestras ganas de hacer bien nuestro trabajo. Nos dejó varias frases para el recuerdo, pero la que más me gustó y que más nos puede servir el día de mañana fue con la que acabó su ponencia. De la misma manera, querría yo acabar con esa frase, toda una declaración de intenciones para cualquier persona que quiera liderar un grupo humano: sé tú mismo.
Sólo puedo acabar mi escrito agradeciendo esta gran oportunidad que se me ha brindado desde Maristas, una oportunidad para conocer gran gente, empaparme de buenas vibraciones y grandes conocimientos y crecer mucho en motivación para la realización de mi trabajo.
 

Xavier Planas Domínguez. Colegio Maristes Rubí. Rubí (Barcelona). Prov. L'Hermitage



Autor foto: 
José María Martín
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia L'Hermitage en la acción formativa de Función directiva III.