Testimonio de Rebeca

Lograron mostrarnos un Jesús más real, un Jesús de nuestro tiempo.

09 Ene, 2017

Testimonios
a.prieto

El simple hecho de que el director de mi colegio hubiera pensado en mí para realizar un curso sobre animación de ERE me hacía feliz y me comprometí a aprender y disfrutar al máximo de este aprendizaje. Era un regalo y sabía con total seguridad que me ayudaría en mi trabajo en el aula y aportaría de igual manera a la pastoral del colegio.
Sentí verdadera curiosidad cuando se me entregó el programa con los contenidos. Tenía muchísima ilusión por asistir y Les Avellanes era reconocido por muchos como un entorno único, que transmitía paz y te invitaba al descanso.
La acogida fue extraordinaria. Ángel desde el principio hizo que me sintiera como en casa. Es sencillo estar con él, facilita las cosas y siempre tiene una palabra amable. Andreu llegó algo más tarde pero tuve la misma sensación de cercanía y cariño. Los profesores, venidos de diferentes colegios maristas, fueron abiertos y cercanos. El monasterio, perdido en medio de la nada, me pareció el lugar ideal para relajarme, tomarme un descanso del trabajo con los niños en las clases, y dejarme llevar por el ritmo y el misterio de esta semana de formación. El entorno invitaba a soñar.
Del curso puedo destacar varias cosas:
-Desde el punto de vista teórico, tenía miga. Pensé que costaría asimilar conceptos, pero los ponentes transformaron en algo casi “tangible” un tema complicado de enseñar en las aulas como es la imagen de Dios, la realidad de la religión en el contexto social, la importancia de los valores, cómo transmitirlo desde un plano diferente, dinámico, con significado y motivación… Lograron mostrarnos un Jesús más real, un Jesús de nuestro tiempo, con nuestra problemática e interrogantes, aportando ideas para que nuestros alumnos puedan ver las necesidades que tiene el mundo en el que vivimos y cuánto nos necesita.
Vivenciamos lo aprendido y esto es lo que realmente fue significativo para todos. Si no lo vives no lo aprendes, y menos lo puedes transmitir con la misma pasión a tus alumnos.
-Resultó sencillo con un grupo tan maravilloso. Todos dispuestos a colaborar, a dinamizar las propuestas de los ponentes, compartiendo las experiencias de cada centro, lo cual me enriquecía más. Era fácil dejarse llevar por las actividades y el ritmo de los contenidos porque poco a poco iba absorbiendo sobre la realidad de la religión que tanto misterio despierta.
Compartiendo con otros docentes pude conocer otras realidades de otros colegios maristas, que aun bebiendo todos de la misma fuente, adoptan distintas formas de hacer, de trabajar y de vivir la Fe.
-La formación me ayudó a contestar a interrogantes que tenía abiertos sobre la imagen de Dios, sobre la asignatura y sobre mi propia vida. Esclareció puntos de vista al compartirlos con los demás y comprobé la necesidad que tiene nuestra realidad de que ayudemos en su superación. Ante todo me hizo reflexionar acerca de lo mucho que queda por hacer; por nuestros alumnos, por nuestras familias y por la sociedad. Desde la Pastoral del colegio y más concretamente desde nuestras aulas podemos cambiar la visión distorsionada que se tiene de la religión y ayudar en la construcción de un mundo más justo y más real.

Quisiera dar las gracias al director de mi colegio por haberme hecho este regalo que continuará en en Xaudaró, y a los organizadores y ponentes que forman parte. Este tipo de formaciones hacen que crezcamos más como personas y como profesionales, y permite asimismo que la Pastoral de nuestros centros tome más importancia y se haga más grande.

Rebeca Miguel Rituerto. Colegio San José. Logroño. Prov. Ibérica.
 



Autor foto: 
Ángel Prieto
Pie de foto: 
Participantes en la Acción formativa de la Enseñanza Religiosa Escolar