Testimonio de Marián y José

...encuentro muy deseado por todos.

15 Mar, 2017

Testimonios
a.prieto

“Qué alegría que desde Maristas se nos proponga trabajar la espiritualidad con nuestros niños… ¡Les vamos a poder ayudar tanto!” Con esta idea regresábamos a Torrent, tras una intensa semana de formación y convivencia en el Monasterio de Les Avellanes.
Somos Marián y José, Educadores del Centro de Acogida de Menores “Hogar Champagnat”. Fuimos dos, de un Equipo de once profesionales, los que tuvimos la suerte de participar en un encuentro muy deseado por todos: la posibilidad de compartir unos días junto a otros profesionales de Obras Sociales de las diferentes Provincias Maristas con presencia en España, y así tener la oportunidad de intercambiar no sólo metodología y estilo educativo, sino también vivencias personales, anécdotas, sensaciones y emociones del día a día en nuestras Obras. ¡Por fin!
Una puerta gigante del siglo XII nos recibía a la entrada de ese monasterio que no podíamos dejar de contemplar (y de fotografiar), y el cual por sí mismo ya nos invitaba a dejar atrás nuestras preocupaciones, animándonos a preparar mente y alma para estos días, desde la paz y el sosiego que allí se respiraba.
“Fuera mesas, fuera sillas”. En ese momento, lo importante éramos las personas que estábamos allí. En esencia. Pronto se rompió la barrera de la vergüenza a lo desconocido, en gran parte gracias a la ayuda del Hermano Raúl Figuera, el primer ponente, proponiéndonos diferentes dinámicas para, finalmente, “volver a casa”.
Primero nosotros mismos, pues tenemos que redescubrirnos para poder darles lo mejor de nosotros; después ellas, las personas a las que acompañamos, siendo conscientes de que son sujetos con derechos, animándoles a sacar lo mejor de sí mismos; y finalmente, las competencias sociales que tenemos que desarrollar para ser mejores profesionales.
Además de toda la formación recibida, volvemos con la sensación de haber descubierto una nueva familia marista, que es mucho más amplia de la que conocíamos hasta ahora. Un equipo humano maravilloso, que desde la sencillez, el esfuerzo y la labor diaria siembra esperanza para hacer realidad, cada día, el sueño de Marcelino.
No queremos terminar sin agradecer especialmente el esfuerzo de la CME, no sólo para que este encuentro interprovincial haya sido posible, sino también por haber sido unos excelentes anfitriones y promotores de ese buen ambiente que allí se generó.
Nos despedimos, con la esperanza de que estos días en Lleida hayan sido sólo el principio de UN NUEVO COMIENZO…
 

María de los Ángel Vidal y José Cubel. Hogar Champagnat. Torrente (Valencia). Prov. Mediterránea.



Autor foto: 
Ángel Prieto Hernández
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de Mediterránea en la Acción formativa de Educadores de Centros Sociales.