Testimonio de Héctor

Relato de una experiencia

29 Ene, 2019

Testimonios
a.prieto

Es curioso cómo reacciona el ser humano ante lo nuevo, lo diferente, lo no vivido. En mi mente mientras me dirigía a Valladolid rondaban muchas preguntas, Será dura la experiencia, podré separarme de mi familia tanto tiempo, me servirá de algo la formación, hará frio.
Al aparcar el coche se fueron contestando algunas de las cuestiones. Un buen desayuno recibía la llegada de los visitantes. Y hablando de comida, durante toda la semana, las cocineras se han esmerado por crear platos que sabían a hogar. Parecía que la semana arrancaba bien.
El siguiente paso fue conocer la habitación y dejar las maletas, cual hotel de cinco estrellas, las personas encargadas de la limpieza lo tenían todo impoluto. Otro punto positivo en la acogida.
Pasamos entonces a la formación y primer encuentro con las personas que te acompañarán durante varios días.
Dos caballeros se sitúan enfrente del alumnado, polifacéticos durante toda la formación han mutado la piel desempeñando diferentes roles; anfitriones, animadores, guías turísticos, guías espirituales…
En el transcurso de los días nos vamos conociendo los 22 alumnos-orientadores maristas, compartiendo dinámicas en el aula, charlas en las comidas y experiencias de cada uno de los colegios en los tiempos de distensión. El reflejo de la conexión adquirida en estos días, salió a la luz el último día, en la emotiva despedida y en los mensajes que corren por el grupo de WhatsApp.
Ahora toca hablar de la formación (primer motivo de esta experiencia) Los cuatro ponentes, en sus diferentes estilos, transmitieron los conocimientos de forma amena e interesante, que nos ayudan en nuestra labor en cada uno de los centros educativos. A pesar de ser una formación tan intensiva, no resulta pesada.
Y como no hablar de las imprescindibles visitas culturales. Sirven de momento de desconexión, convivencia y aprendizaje. A mitad de semana todas las dudas se habían disipado y como hoja que se desliza por el rio, todos nos dejábamos llevar por el ritmo de la semana. Como el conductor de autobús, que nos llevaba con gran pericia de un lado para otro con mucha profesionalidad.
Es curioso como es el ser humano. Ante las buenas experiencias, se generan buenos recuerdos, que sirven para preconcebir nuevas experiencias no vividas. Y las expectativas hacia la futura semana de formación en Córdoba son de antemano muy positivas.
 

Héctor Pinto Gismero. Colegio San José del Parque. Madrid. Prov. Ibérica



Autor foto: 
Andrés P. Sánchez García
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de Ibérica en la acción formativa de Equipos de orientación.