Testimonio de Carla Nunes

La importancia del equipo, de las relaciones, del valor de las personas.

23 Feb, 2016

Testimonios
c.martin

La vida no es más que un viaje en tren, lleno de salidas y llegadas, de agradables sorpresas, de momentos inesperados, con aprendizajes enriquecedores y experiencias inolvidables que van llenando nuestro equipaje.

En este viaje hacia Xaudaró llevaba en mi maleta la seguridad, la tranquilidad y la esperanza de un encuentro en una casa, nuestra Casa, con gente interesante y muy especial, una familia diferente, que harían que esta semana fuera más productiva, agradable y alegre. ¡Así había sido nuestro primer viaje juntos! Y la historia se repitió...

Nuevas personas subieron a este tren y no sólo para transmitirnos sus conocimientos en su área de especialización, sino buscando también lo mejor de las respuestas maristas, tanto educativas como sociales, un saber que nos acompañará en nuestras victorias y logros, apoyará nuestro crecimiento y será el ancla cuando surjan incertidumbres y preguntas.

A pesar de la diversidad de los temas abordados fue curioso observar un denominador común en todos los presentadores: la importancia del equipo, de las relaciones, del valor de las personas.
También fue interesante darse cuenta de que estas enseñanzas iban más allá de los contenidos académicos, pedagógicos y / o religiosos trasmitidos, aportaban vivencias de formas de ser, estar, dialogar, cooperar, perdonar, de caminar con mis compañeros de viaje, lo hermano Andreu y Ángel como los grandes maquinistas.

Sí, cada momento del curso tuvo detalles que hablaban de amor, de cariño con el prójimo, atención, sensibilidad, de humildad, sencillez y modestia en la forma como cada detalle fue preparado para nuestra comodidad, bienestar y organización del trabajo. Y al final de la semana, todos nos encontramos con un equipaje que no teníamos cuando nos embarcamos.

Amigos, nuestra estancia en este vagón de Xaudaró valió la pena y espero que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro lugar vacío traiga nostalgia y buenos recuerdos para los que continúan el viaje. Me aferro a la esperanza de un encuentro en la estación principal y con gran emoción constatar que a pesar de accidentes, fantasías, aprendizajes, de retrasos y despedidas de otros viajes, todavía llevaremos en nuestro equipaje el sueño de Marcelino Champagnat.

El gran misterio después de todo es que nunca se sabe qué otros viajes nos esperan o en que estación nos vamos a bajar, mucho menos quiénes serán nuestros futuros compañeros de viaje, pero tenemos siempre una certeza: en nuestro caminada Marcelino Champagnat rezará por nosotros y nuestra Buena Madre rezará por nosotros.

Sonrisas.
 

Carla Sofia Nunes Samedo. Casa da Criança Tires. Santo Domingos de Rana. Prov. Compostela



Autor foto: 
Ángel Prieto Hernández
Pie de foto: 
Participantes del curso de nuevos Directivos de la Provincia de Compostela.