Ana ha reflexionado sobre la imagen de Dios

Vivenciar, experimentar, sentir, vibrar, emocionarnos...

19 Dic, 2019

Testimonios
a.prieto

“Demos a nuestros jóvenes experiencias y vivencias a través de las cuales se encuentren con Dios” (Eladio).
Las ganas e ilusión que sentí cuando mi director me llamó en mitad de una actividad pastoral provincial con jóvenes el pasado verano para ofrecerme esta formación eran las mismas que llevaba en el tren camino de la casa general de la provincia de Compostela. Lo que nunca pude imaginar es lo que me depararía este encuentro. Sin duda superó con creces mis expectativas personales y profesionales.
Durante estos días he podido reflexionar sobre mi imagen de Dios y cual es la que transmitimos en nuestro colegio a los jóvenes; el contexto y situación que nos rodea y afecta a la hora de ser y hacer y qué papel tiene Dios en toda esta aventura de vivir; cómo podemos aportar a la iglesia que conocemos y pertenecemos rompiendo moldes antiguos y que no nos representan; y aterrizar todo esto en opciones pastorales que puedan ser luz en nuestros centros escolares; ser consciente de que la oración es darle importancia al aquí y al ahora, etc.
Realmente he podido llevar a mi propia vida el aprendizaje que nos proponían: vivenciar, experimentar, sentir, vibrar, emocionarnos, etc.… A fin de cuentas, compartir Vida con un grupo de personas (tanto compañeros de aventura como ponentes y organizadores) cuyo corazón y valores no tiene límites.
Y en ese ambiente es imposible no oler a Jesús, no tener ese encuentro que tanto necesitaba, parándome, orando, aprendiendo y sintiéndome feliz y plena de pertenecer a un colegio Marista y a un equipo que es el motor del mismo.
En días posteriores, cuando iba caminando por los pasillos de mi colegio y me encontraba a compañeros/as, o hablaba con algún catequista de Grupos de Vida Cristiana por WhatsApp, cuando telefoneaba a mi madre o llegaba a la primera reunión de pastoral con mi delegada; todos tenían una misma pregunta que hacerme: “Ey, ¿qué tal ha ido?”. Mi respuesta común para todos, fueran del ambiente que fueran, era la misma: “Un regalo”.
Ya nada queda más que impregnar nuestro día a día de esos proyectos, esas alegrías y aprendizajes, contagiar a los que nos rodean y contar los días para que llegue el siguiente encuentro.
Gracias a todos demostrarme que “el amor sólo amar sabe” (Sergio Calleja).
Próxima cita: Castillo de Maimón (Córdoba – Enero 2020).
 

Ana González Galo. Colegio Cervantes. Córdoba. Prov. Mediterránea



Autor foto: 
Ángel Prieto Hernández
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de Mediterránea en la acción formativa de la Animación pastoral.