La imagen central del póster sintetiza todo el
contenido del lema, es una semilla-corazón-reloj.
La semilla representa todas las palabras del lema:
• Esencia de la vida
• Tiempo en potencia (en reserva hasta que se planta.
Cuando empieza a crecer se ve cómo evoluciona y
pasa el tiempo).
• Da nueva vida: la planta. Idea de RENOVACIÓN.
Va más allá de ella misma, germina. En una
semilla empieza la vida de una nueva planta... después
de morir (¡evangelio en esencia!)
El corazón. La semilla tiene forma de corazón
porque es donde, simbólicamente, tenemos todo nuestro
potencial como personas. El corazón es la semilla
de nuestra vida: ¿cuándo bate con fuerza?
¿Cuándo resta impasible?
El reloj. La semilla-corazón es también
un reloj que recoge la idea del TIEMPO. Donde correspondería
que hubiera las horas, están las diferentes realidades
que pueden ser protagonistas de nuestra vida: • Estar con los otros: amigos,
familia, pareja, compañeros… •
Estar por los otros: amigos, enfermos, familia, necesitados…
• Estar con uno mismo: lectura, ocio, deporte, momentos
de reflexión e interiorización, oración…
La agujas del reloj, más que indicar los momentos
horarios para cada cosa, indican posibles direcciones,
como si de una brújula se tratara. Es la invitación
a vivir: ¡VIVE! Es el tiempo vivido desde el corazón,
el kairos, el tiempo de oportunidad: los momentos que
hacen sentir la vida en plenitud.
La semilla-corazón-reloj está bien enraizada
en la madre-Tierra y está bajo el calor del Sol
(Dios). La Tierra acoge y da lo necesario para germinar.
Es, a su vez, imagen de realismo. El Sol nutre, ilumina
y hace que la planta se levante. Tierra y Sol ayudan
a crecer a la semilla. La planta que nace busca el sol
y hacia él se orienta.
El tiempo vivido desde el corazón da un NUEVO
fruto en una tierra nueva, semilla que germina y da
una nueva planta. Nace un mundo distinto, con nuevas
formas (continentes diferentes, de color verde...),
todo es posible.
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